Visión de Futuro

Por el diciembre 5, 2012

La importancia de entender que la eficiencia, la productividad y el incremento de los ingresos pasan por cambios estructurales y culturales continuos.

Estructuralmente hay una serie de cuestiones que pertenecen al ámbito de la macroeconomía y del pensamiento socio económico de cada persona. Sin entrar en valoraciones al respecto que provocarían un arduo debate, si es oportuno reflejar que la evolución de la actividad económico-productiva y la investigación, desarrollo e innovación, proporcionan mejoras palpables en el terreno de la eficiencia y la productividad.

Un claro ejemplo lo representan las máquinas que permiten el auto cobrado en grandes superficies y supermercados. Con independencia de los gustos y motivaciones en la compra de cada persona, el tipo de bien-producto vendido, y en el nivel de atención al cliente demandada por cada uno, es innegable que dichas máquinas pueden multiplicar el volumen de servicios de cobrado facilitados por hora y reducir el coste para la realización de esta actividad.

Cierto es que ocasionan una drástica reducción en el número de personas que trabajan realizando el cobrado, puesto que ahora se lleva a cabo de forma automática, del mismo modo que la introducción de la maquinaria agrícola sustituyó al jornalero en determinadas labores del campo, y el ordenador a personas que llevaban a cabo determinadas tareas manualmente.

Desde un punto de vista ludita, la máquina destruye empleo. Desde otra postura económica el empleo amortizado en el cobro manual, es generado y muy a menudo incrementado, por aquellas organizaciones que se ocupan del diseño, desarrollo y mantenimiento de este tipo de maquinarias y de su puesta en el mercado.

Una evidencia que actúa como un principio, es que el valor añadido que aporta el nivel de tecnología, conocimiento y desarrollo de máquinas de cobrado, es mucho mayor que el que aporta el trabajo manual del cobro atendido -en determinados tipos de servicio-. Del mismo modo, el nivel de preparación y competencias requerido para el desarrollo de esta maquinaria es muy distinto que el requerido en el primer caso.

En este escenario de evolución del sistema económico y productivo, el desarrollo constante de las personas, se torna en un elemento tan estratégico como continuo y sostenido en el tiempo, que las organizaciones deben atender con visión de futuro.

Considero que las organizaciones actuales no solo deben trabajar en el terreno de la mejora continua y del cambio sistemático en sus métodos de producción y formas de hacer, así como invertir en nueva tecnología que les permita alcanzar mayores ingresos y reducir sus costes, sino que se tienen que afanar en sensibilizar en un cambio cultural y de mentalidad que prepare a los colaboradores para el cambio continuo, más allá de la adecuación técnica de competencias.

José Enrique García, Consultor de Cegos España

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Snow Il y a 4 años (13h55)

Holy cocinse data batman. Lol!

Responder